Introducción
En un entorno industrial, un pequeño descuido puede provocar errores de producción, problemas de calidad o incluso situaciones de riesgo.
¿Y si un gesto tan sencillo como señalar un elemento y decir en voz alta lo que estamos comprobando pudiera ayudarnos a prevenir algunos de estos errores?
En Japón, esta práctica se conoce como Shisa Kanko y forma parte de determinados procedimientos de seguridad. Descubre cómo funciona, qué beneficios puede aportar y cómo aplicar sus principios en la industria.
¿Qué es el método japonés de señalar y confirmar?
El Shisa Kanko, también conocido como «señalar y confirmar», es una práctica japonesa que combina la observación, el gesto de señalar y la verbalización para reforzar la atención durante una comprobación.
Su objetivo es evitar que tareas rutinarias se realicen de forma automática y ayudar a detectar posibles errores antes de continuar con una operación.
Mirar: dirigir la atención hacia el elemento que se debe comprobar.
Señalar: identificar físicamente el objeto, indicador o zona que se está verificando.
Decir en voz alta: expresar qué se está comprobando y confirmar su estado.
Por ejemplo, antes de activar una máquina, un operario puede señalar la zona de movimiento, comprobar que no haya personas ni obstáculos y verbalizar que el área está despejada.
No se trata de realizar un gesto de manera automática, sino de convertir una comprobación rutinaria en una acción consciente.
¿Por qué puede ayudar a reducir los errores humanos?
La técnica de señalar y confirmar combina estímulos visuales, movimientos físicos y lenguaje. Esta combinación puede ayudar a mantener la atención y hacer más deliberado el proceso de comprobación.
1. Dirige la atención hacia el punto crítico
Cuando hay varios indicadores, componentes o elementos que revisar, es fácil pasar por alto alguno de ellos. Señalar el elemento concreto ayuda a centrar la mirada en el punto que debe verificarse.
2. Evita actuar demasiado deprisa
La rutina y las prisas pueden llevar a ejecutar una operación antes de haber terminado la comprobación. Introducir una pausa deliberada entre observar y actuar ayuda a evitar que una tarea se realice de forma puramente automática.
3. Refuerza la comprobación
Nombrar en voz alta lo que se está verificando obliga al operario a identificar el objeto y expresar qué condición debe cumplirse. Así, resulta más fácil detectar una discrepancia entre lo esperado y lo observado.
4. Ayuda a detectar anomalías en el entorno
Comprobar que una máquina está lista para funcionar no consiste únicamente en mirar su indicador de estado. También puede ser necesario observar la zona de movimiento, la presencia de materiales, la posición de los operarios y cualquier circunstancia que pueda generar un riesgo.
5. Favorece una cultura de seguridad consciente
Cuando la comprobación se realiza con una finalidad clara, deja de ser un simple trámite y pasa a formar parte activa del trabajo. La formación y la práctica son esenciales para que el procedimiento se aplique correctamente.
¿Dónde puede aplicarse en una planta industrial?
La técnica de señalar y confirmar puede incorporarse a diferentes tareas en las que una comprobación incorrecta o incompleta pueda provocar un error. Su aplicación debe adaptarse al procedimiento de trabajo y a los riesgos de cada operación.
Puesta en marcha de maquinaria: comprobar que se cumplen las condiciones de seguridad antes de iniciar un ciclo.
Mantenimiento industrial: verificar la identificación del equipo y los puntos críticos definidos en el procedimiento.
Control de calidad: confirmar la referencia, la orientación o las características visibles de una pieza.
Logística interna: comprobar las condiciones del entorno antes de realizar una maniobra.
Inspección de equipos: revisar indicadores, conexiones y estados operativos mediante una lista de verificación.
Para obtener resultados, no basta con incorporar el gesto a la rutina. Es necesario definir qué debe comprobarse, formar a los trabajadores y establecer cómo actuar cuando se detecta una anomalía.
Importante: esta técnica es una medida complementaria. No sustituye a los resguardos, los enclavamientos, los sensores de seguridad ni los procedimientos de bloqueo y consignación cuando sean necesarios.
¿Qué dice la investigación sobre su eficacia?
Un estudio experimental publicado en 1996 por Shigeru Haga, Hajime Akatsuka y Hiroaki Shiroto, investigadores del Railway Technical Research Institute de Japón, analizó la eficacia de la técnica de señalar y confirmar en la prevención de errores humanos.
En el experimento, la tasa de error fue del 2,38 % cuando no se utilizaba ninguna de estas acciones, frente al 0,38 % cuando se combinaban el gesto de señalar y la verbalización. Esto representa una reducción aproximada del 84 % en las condiciones estudiadas.
No obstante, estos resultados corresponden a una tarea experimental concreta y no garantizan la misma reducción de errores en cualquier entorno industrial.
Su aplicación práctica depende de factores como la formación, el tipo de tarea, el entorno de trabajo y la correcta definición de los puntos de control.
Fuente: Haga, S., Akatsuka, H. y Shiroto, H. (1996). Laboratory experiment for verifying the effectiveness of “finger-pointing and call” as a practical tool of human error prevention. Journal of Industrial and Organizational Psychology, 9(2), 107-114. Consultar el estudio en J-STAGE.
Industria 4.0: combinar la atención humana y la tecnología
En el contexto de la Industria 4.0, la automatización y las tecnologías de control permiten mejorar la supervisión de los procesos industriales. Sin embargo, la tecnología por sí sola no elimina todos los errores humanos.
Los procedimientos de verificación, como la técnica japonesa de señalar y confirmar, ayudan a reforzar la atención de los operarios. Combinarlos con soluciones tecnológicas puede contribuir a mejorar la calidad y a detectar posibles anomalías.
Por ejemplo, los sensores pueden comprobar la presencia o posición de una pieza; los sistemas de visión artificial pueden verificar características del producto; y los lectores de códigos pueden confirmar una referencia o un identificador antes de continuar el proceso.
Estas tecnologías pueden reducir la dependencia de determinadas comprobaciones manuales y aportar información adicional al operario. Su eficacia depende de una correcta selección, configuración e integración en la línea de producción.
La mejor solución combina procedimientos de trabajo claros, formación de los operarios y tecnología adecuada al riesgo y a las necesidades de cada proceso.
Conclusión
Reducir los errores humanos no siempre requiere empezar por una solución compleja. A veces, mejorar la forma de realizar una comprobación rutinaria puede marcar una diferencia.
El método japonés de señalar y confirmar propone una idea sencilla: no basta con mirar; es importante saber qué estamos comprobando y confirmar conscientemente el resultado.
Adaptado a cada operación y acompañado de medidas técnicas de seguridad, puede convertirse en una herramienta adicional para mejorar la atención, la calidad y la prevención de errores en el entorno industrial.

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